|
Inhalantes 1
Los inhalantes son vapores químicos que se respiran
y producen efectos psicoactivos (que alteran la mente). Una variedad de productos
que se encuentran comúnmente en la casa y en el trabajo contienen sustancias
que se pueden inhalar. Muchas personas no consideran estos productos, tales
como los aerosoles de pinturas (pinturas pulverizadas), los pegamentos y los
líquidos de limpieza, como drogas ya que nunca se crearon con la intención
de que se usaran para obtener un efecto intoxicante. Sin embargo, los niños
jóvenes y los adolescentes los pueden obtener fácilmente y son
los que tienen más probabilidad de abusar de estas sustancias extremadamente
tóxicas.
Los inhalantes se dividen en las siguientes categorías:
Los disolventes
Los disolventes industriales o caseros o los productos que contengan disolventes,
incluyendo los removedores o disolventes de pinturas, los quitagrasas, los
líquidos para lavado en seco, la gasolina y los pegamentos.
Los disolventes para usos artísticos o de oficina,
incluyendo los líquidos correctores, los líquidos de los marcadores
con punta de fieltro, y los productos de limpieza de los contactos electrónicos.
Los gases
Los gases usados en productos caseros o comerciales, incluyendo los encendedores
de butano y los tanques de gas propano, los aerosoles o dispensadores ("whippets")
de crema batida y los gases refrigerantes.
Los propelentes de aerosol caseros y los disolventes asociados
con artículos como los aerosoles de pinturas, de pelo o desodorantes,
y los de proteger las telas.
Los gases anestésicos de uso médico, como
el éter, el cloroformo, el halotano y el óxido nitroso ("gas
hilarante").
Los nitritos
Los nitritos alifáticos, incluyendo el nitrito de ciclohexilo, uno de
los ingredientes de los desodorantes ambientales; el nitrito de amilo, usado
para fines médicos y el nitrito de butilo (anteriormente usado para
fabricar perfumes y anticongelantes), que ahora es una sustancia ilegal.
Peligros para la salud
Aunque su composición varía, casi todos
los inhalantes que se abusan producen efectos a corto plazo similares a los
de los anestésicos, que disminuyen las funciones del cuerpo. Cuando
se inhala en concentraciones suficientes, los inhalantes pueden causar intoxicación,
usualmente sólo dura unos minutos.
Sin embargo, a veces los usuarios prolongan este efecto
por varias horas, al respirar los inhalantes repetidamente. Al principio, los
usuarios se pueden sentir un poco estimulados. Con inhalaciones sucesivas,
se pueden sentir con menos inhibiciones y con menos control. Si el uso continúa,
los usuarios pueden perder el conocimiento.
La aspiración de cantidades muy concentradas de las
sustancias químicas en los disolventes o los aerosoles puede inducir
un fallo cardiaco y la muerte a los pocos minutos de una sesión de uso
prolongado. Este síndrome, conocido como "muerte súbita
por inhalación", puede resultar después de una sola sesión
de uso de inhalantes por una persona joven que de otro modo es saludable. La
muerte súbita por inhalación está particularmente asociada
con el abuso del butano, del propano y los químicos en los aerosoles.
Las concentraciones altas de inhalantes también pueden
causar la muerte por asfixia al desplazar el oxígeno de los pulmones
y el sistema nervioso central de manera que cesa la respiración. Cuando
se inhala deliberadamente de una bolsa de papel o plástico o en un área
cerrada, se aumenta enormemente la probabilidad de asfixia. Aún cuando
se emplean los aerosoles o productos volátiles para sus usos legítimos
(por ejemplo, la pintura o la limpieza), se aconseja que lo haga en un cuarto
bien ventilado o en el exterior.
El abuso crónico de los disolventes puede causar
daños severos de larga duración al cerebro, al hígado
y a los riñones.
Algunos de los efectos dañinos e irreversibles que
pueden resultar del abuso de disolventes específicos son:
• Pérdida de la audición:
tolueno (aerosoles de pinturas, pegamentos, removedores de cera) y tricloroetileno
(líquidos de limpieza y de corrección).
• Neuropatías periféricas
o espasmos de las extremidades: hexano (pegamentos, gasolina)
y óxido nitroso (crema batida en aerosol y cilindros
de gas).
• Daño al sistema nervioso
central o al cerebro: tolueno (pintura en aerosol, pegamentos,
y removedores de cera).
• Daño a la médula ósea:
benceno (gasolina).
Entre los efectos graves pero posiblemente reversibles están:
• Daño al hígado
y al riñón: sustancias que contienen tolueno e hidrocarburos
clorados (líquidos de corrección y de lavado en seco)
• Agotamiento del oxígeno
en la sangre: nitritos alifáticos (conocidos en
inglés con los nombres de "poppers", "bold" y "rush")
y cloruro de metileno (removedores de barnices y diluyentes
de pintura).
Alcance del uso
El uso inicial de inhalantes a menudo comienza a
una edad temprana. Algunos jóvenes pueden usar los inhalantes, fáciles
de obtener, como un sustituto del alcohol. Las investigaciones sugieren que
las personas que abusan de los inhalantes crónicamente, o por períodos
prolongados, están entre los toxicómanos más difíciles
de tratar. Muchos sufren de deterioro cognitivo y de otros problemas neurologicos
y pueden padecer de múltiples problemas sicológicos y sociales.
opciones
de tratamiento
--------------------------------------------------------------------------------
1 Información tomada
de la página Web del National Institute on Drug Abuse de los Estados
Unidos (NIDA)/ NIDA en Español/InfoFacts/Los Inhalantes. Versión
Revisada 03/05
http://www.drugabuse.gov/Infofacts/Inhalants-Sp.htm |