Anorexia nerviosa 1
¿Qué es
la anorexia nerviosa?
La anorexia nerviosa es un trastorno
de la conducta alimentaria que fue descrita por primera vez a
mediados del siglo XIX. Se caracteriza por una profunda distorsión
de la imagen corporal y una implacable búsqueda de la delgadez que puede
conducir a la inanición; hay una pérdida deliberada de peso,
inducida o mantenida por el mismo enfermo. El paciente se niega a mantener
un peso mínimo dentro de la normalidad, tiene miedo intenso a ganar
peso.
Generalmente se inicia
en la adolescencia por lo que afecta principalmente a mujeres
jóvenes. Es 10 veces
más frecuente en mujeres que en hombres. Es difícil
estimar la prevalencia (cantidad total de casos en nuestra población)
de esta enfermedad, pero se estima que aproximadamente entre el
0,5 y el 1% de las chicas adolescentes padecen anorexia nerviosa.
¿Cuáles
son los signos y los síntomas?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los criterios diagnósticos
de la anorexia nerviosa son los siguientes:
• Pérdida significativa de
peso, o falta de ganancia de peso en los niños, de modo que el
peso corporal se mantiene al menos un 15% por debajo del
peso normal esperado para la edad y estatura correspondientes.
• La pérdida
de peso es autoprovocada mediante el rechazo a los alimentos
que engordan, o bien mediante
vómitos autoinducidos, el uso de medicamentos laxantes,
diuréticos (que les hace orinar más frecuentemente)
o fármacos que suprimen el apetito, o el ejercicio excesivo.
Es frecuente que los pacientes se inventen reglas respecto a
qué comidas están permitidas, o que afirmen que
el ejercicio es necesario después de ingerir cierta
cantidad de comida.
• Distorsión de la imagen corporal
junto con un miedo intenso y persistente a ganar peso o engordar,
todo ello unido a la sensación constante de estar gordos,
incluso cuando su peso es objetivamente inferior al de otras
personas de su misma altura, de modo que el paciente se impone
un límite muy inferior al de su peso corporal. Es
decir, quienes padecen anorexia nerviosa persiguen un peso
ideal muy
bajo.
• La pérdida de peso causa trastornos
hormonales que puede dar lugar, entre otras secuelas, a la pérdida
del período en las mujeres, y a impotencia y pérdida
del interés sexual en los varones.
Debido
a las similitudes con la bulimia nerviosa, y para diferenciar
la anorexia nerviosa de este otro trastorno
de la conducta alimentaria, hay que descartar que haya episodios
de sobrealimentación o de atracones de comida, así como
que no exista una preocupación persistente y una compulsión
por la comida. Estos síntomas son fundamentales para el
diagnóstico de la bulimia nerviosa.
¿Cuáles
son las causas?
Las causas de la anorexia nerviosa continúan sin conocerse. Sin embargo,
en la mayoría de casos se produce por una combinación de factores
biológicos, psicológicos y socio-culturales:
• Factores
biológicos
Recientemente se ha descrito la participación de factores genéticos
en la vulnerabilidad a desarrollar anorexia nerviosa. Asimismo, también
pueden ser importantes en la aparición de la anorexia nerviosa alteraciones
en las endorfinas cerebrales, en la serotonina y en diversas hormonas.
• Factores
psicológicos
Factores como un fallecimiento en la familia, el abuso infantil
y otras formas de estrés pueden ser potenciales desencadenantes de la anorexia.
Asimismo, estos pacientes son a menudo excesivamente perfeccionistas y
pueden presentar rasgos obsesivos. También se ha visto una asociación
entre los trastornos depresivos y la anorexia nerviosa, de modo que estos
pacientes presentan con frecuencia una baja autoestima y una baja autoconfianza.
• Factores
socio-culturales
Son importante las presiones sociales y culturales en torno
a la delgadez y el ejercicio físico. Como ocurre en la bulimia nerviosa, los pacientes
con anorexia nerviosa suelen presentar un alto rendimiento escolar. Ciertos
grupos profesionales como las bailarinas o las modelos presentan un mayor
riesgo de desarrollar esta enfermedad. Con frecuencia hay una relaciones
excesivamente estrechas y problemáticas con los padres.
¿Qué evolución
tiene?
El curso y la evolución de la anorexia nerviosa varía enormemente
en función de una serie de características. Así, hay casos
que presentan una curación espontánea, sin tratamiento, si bien éstos
son una minoría, mientras que en el otro extremo hay casos que presentan
una cronificación de síntomas, con un deterioro gradual del estado
general de la paciente que puede llevar hasta la muerte. Cuanto antes se inicia
el tratamiento, mayores son las posibilidades de recuperación. No obstante,
la anorexia nerviosa puede durar meses o años, y pueden ser necesarios
muchos más años antes de que se recupere un peso normal.
Se consideran factores
de mal pronóstico
un inicio tardío de los síntomas (pasada la adolescencia),
la persistencia de los síntomas durante años, unas
malas relaciones entre la paciente y sus familiares más
cercanos, unos rasgos de personalidad alterados, y un muy bajo
peso al inicio del tratamiento.
Complicaciones de la
anorexia nerviosa
Es frecuente que los pacientes con anorexia
nerviosa pierdan el interés
en relacionarse con sus amigos. Asimismo, pueden experimentar una serie de
complicaciones:
Alteraciones cardiovasculares
• Arritmias
cardiacas
• Atrofia del miocardio
• Hipotensión y desvanecimientos
• Edemas en piernas y brazos
Problemas gastrointestinales
• Estreñimiento y cólicos
digestivos
• Dilatación aguda del estómago
Alteraciones óseas
y musculares
• Osteoporosis,
que causa huesos frágiles
• Parada en el crecimiento
• Parálisis musculares
• Atrofia cortical
Alteraciones
metabólicas y endocrinas
• Alteraciones
de las hormonas hipotalámicas
• Infertilidad
• Diabetes
• Alteraciones tiroideas
• Hipotermia
• Mayor fatigabilidad
• Alteraciones en los iones de la sangre
Complicaciones urinarias
• Alteraciones
renales
• Infecciones urinarias
Complicaciones
hematológicas
• Disminución del número de células
sanguíneas
• Alteración en la inmunidad
Trastornos
dermatológicos
• Aparición
de vello en el cuerpo (lanugo)
• La piel se vuelve
más seca
• Enrojecimiento de la piel
Problemas
psiquiátricos
• Depresión
• Pérdida de la concentración
• Trastornos obsesivos
• Aumento del riesgo de suicidio
¿Cuál
es el tratamiento?
No hay un único tratamiento que se haya demostrado efectivo en todos
los casos y variará dependiendo de las circunstancias individuales.
Si bien el tratamiento de la anorexia nerviosa incluye tanto tratamiento farmacológico
como psicológico -tal como ocurre en la bulimia nerviosa y en la mayoría
de trastornos psiquiátricos- es la combinación de ambas estrategias
la que logra una mejor respuesta.
El tratamiento tiene como objetivo:
• Hacer
que la persona recobre un peso saludable
• Restaurar unas pautas
alimentarias saludables
• Tratar cualquier complicación física
o asociada con problemas psiquiátricos asociados
• Abordar pensamientos,
sentimientos y creencias concernientes a la comida y a la imagen
corporal
• Conseguir el apoyo familiar.
Por lo general, el tratamiento de los pacientes con anorexia
nerviosa se realiza en ambulatorio. Sin embargo, el ingreso
hospitalario (preferentemente en
unidades especializadas) será necesario cuando haya habido fracasos
repetidos del tratamiento ambulatorio, cuando coexistan problemas físicos
o psicológicos que hagan necesario un tratamiento más intensivo,
o cuando el estado nutricional del paciente lo requiera, siendo aconsejable
cuando el peso del paciente haya bajado un 20-25% del que le corresponda
por edad y altura.
Tratamientos psicológicos
Diversas intervenciones de tipo psicológico
vienen siendo utilizadas tanto en la bulimia nerviosa, como en
el tratamiento de este tipo de trastorno
de la conducta alimentaria:
• La
terapia cognitivo conductual: es la modalidad de tratamiento
psicológico más frecuentemente utilizada
para la bulimia nerviosa. Esta modalidad de tratamiento ha sido
desarrollado a partir de las terapias cognitivas desarrolladas
previamente para la depresión y otras patologías
psiquiátricas.
• Terapia motivacional: suele ser particularmente útil
en las etapas iniciales del tratamiento.
• Terapia interpersonal
• Terapia cognitivo analítica: es una
modalidad terapéutica de breve duración, generalmente
entre 16 y 20 sesiones, que combina elementos de la terapia cognitiva
y de las psicoterapias de orientación psicodinámica.
• Terapia
racional emotiva
• Terapia de familia: este es un elemento
fundamental del tratamiento en un importante número de
casos.
• Otras terapias
de grupo
Asimismo, los grupos y libros de autoayuda
son de utilidad para algunas pacientes.
Tratamientos farmacológicos
En algunos casos, es necesaria la administración de medicación.
Los fármacos se utilizan en el tratamiento de la anorexia nerviosa,
fundamentalmente para promover la ganancia de peso, para tratar la depresión
u otros síntomas psiquiátricos asociados, para el tratamiento
de las complicaciones médicas, así como para la prevención
de recaídas. Los medicamentos que se pueden utilizar son los siguientes:
• Fármacos antidepresivos: en parte,
debido a la alta frecuencia con que se observan los síntomas
depresivos y obsesivos en pacientes anoréxicos, los antidepresivos,
bien administrados solos o en combinación con alguna psicoterapia
son los fármacos más utilizados en esta enfermedad.
La clomipramina o los inhibidores de la recaptación
de serotonina como la fluoxetina, la fluvoxamina, la paroxetina,
la setralina o el citalopram son los que han mostrado un mejor
resultado, si bien hay que esperar a que se haya logrado cierta
ganancia de peso antes de observar sus efectos.
• Estimulantes del
apetito: los estudios de investigación que han evaluado la eficacia de fármacos
como la ciproheptadina, clonidina, naloxona u otros fármacos
estimulantes del apetito, no han mostrado ninguna ventaja de
estos medicamentos en el tratamiento de la anorexia nerviosa.
• Otros
fármacos: la risperidona, la
olanzapina, el litio, o los ansiolíticos pueden ser útiles
en determinados subgrupos de pacientes.
opciones
de tratamiento
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1 Tomado
de www.netdoctor.es de abc.es http://www.netdoctor.es/XML/articuloNet.jsp?XML=000082
Autores: Dr. René Klinkby Stovring , especialista en Endocrinología,
Dra. Kirsten Hørder , especialista en Psiquiatría Infantil, Dr.
Paul Klenerman , especialista en Enfermedades Infectocontagiosas, Dr. John
Powell , especialista en Salud Pública, Dr. Michael Sharpe , especialista
en Psicología Médica.
Revisado por Dr. José Martínez Raga, especialista en Psiquiatría
Última revisión: 2003-09-01 |