¡Hola! Me gustaría llamarme Verde, así, sin género ni santo, sin número ni edad. Con este nombre se puede identificar un espíritu y quiero llamarme así porque soy homosexual y padezco una perversa enfermedad del alma, la enfermedad del alcoholismo.
Llegué a Alcohólicos Anónimos con intentos de suicidio, sin trabajo, ni pareja, me había dejado para casarse,

Adiós alcohol: me quitaste mi dignidad, la confianza y el amor que yo tenía para mí misma. Varias veces me quitaste mi buena salud e hiciste que mi cuerpo se sintiera mal. Me quitaste la felicidad y hasta los más sencillos placeres de la vida.
Tus exigencias exageradas no me dejaron pensar con claridad.

La adicción me llevó a caminos jamás imaginados, a caminos con baches, con piedras, con espinas, con subidas y bajadas, a lugares ocultos, a lugares estrechos, a lugares con viento; me enseñó lo bueno, lo malo, lo claro, lo oscuro, me enseñó lo bello, lo feo, le estreché su mano y me, estrechó la mía.

Supe del problema de adicción de mi hijo el diez de mayo del año pasado. Antes ya me habían dicho algunas mamás de sus amigos que él estaba consumiendo marihuana, pero al esculcarle sus cosas no encontré nada. Así pues, el diez de mayo le pregunté si usaba marihuana y me respondió que muy poquita. Yo me quedé con mucha angustia,

 

 ¡Llámenos!

(55) 5008 1709


Calle Molinos núm. 20 Int. 8

Colonia Mixcoac
Delegación Benito Juárez. CP 03910
Ciudad de México. México

©2016 Liberaddictus AC

Search